¡Venezuela quiere bombear más que nunca! La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció este lunes un ambicioso aumento del 55% en la inversión petrolera para 2026, abriendo las puertas a empresas privadas en un giro radical para revitalizar el sector. Este plan llega tras los acuerdos con Donald Trump y el bombardeo que derrocó a Nicolás Maduro el 3 de enero, dejando a Rodríguez al mando.
En un discurso ante empresarios, al que accedió AFP, Rodríguez destacó que la inversión del año pasado fue de casi 900 millones de dólares, y para este año se proyectan 1,400 millones. La clave está en una reforma de la Ley de Hidrocarburos, ya aprobada en primera discusión en el Parlamento y que podría sellarse esta semana. El objetivo es claro: atraer capitales y disparar la producción con mayor flexibilidad para las operaciones de exploración y extracción.
La reforma introduce los Contratos de Participación Petrolera (CPP), firmados bajo la Ley Antibloqueo para esquivar sanciones estadounidenses. Estos acuerdos entre el Estado y empresas nacionales y extranjeras han sido, según Rodríguez, un “modelo exitoso”, con 29 CPP ya suscritos. Esta figura permite a las compañías operar con menos trabas, un caramelito para inversores hambrientos de crudo venezolano.
Mariano Vela, presidente de Chevron, aplaudió los esfuerzos legislativos y aseguró que su empresa está lista para traer tecnología e innovación, trabajando duro para hacer el sector petrolero y de gas más competitivo. ¿Será este el renacer de la gallina de los huevos de oro venezolana o solo un espejismo en medio del caos político? Rodríguez apuesta todo al negro, o mejor dicho, al crudo.


