En un operativo que parece sacado de una película de acción de bajo presupuesto, autoridades en Minatitlán, Veracruz, aseguraron casi 150 vehículos y más de 82 mil litros de hidrocarburo de dudosa procedencia. Este 12 de febrero de 2026, cuatro cateos realizados por elementos de seguridad destaparon un verdadero tesoro pirata del “huachicol”, con tanques y contenedores que harían sonrojar a cualquier gasolinera legal.
El primer cateo, en un domicilio, fue el jackpot: 52 mil 200 litros de combustible, la mayor cantidad incautada, junto a una colección de indicios que gritan “negocio turbio”. En el segundo, hallaron tanques fijos, 41 semirremolques tipo tanque, 18 autotanques y siete tractocamiones, como si fuera un estacionamiento clandestino. El tercer cateo sumó ocho semirremolques, tractocamiones, camiones, una camioneta y más tanques, mientras que en el cuarto encontraron 30 mil litros de presunto huachicol, nueve contenedores y otro puñado de vehículos. En total, 82 mil 200 litros, 25 contenedores, 17 tanques y 149 vehículos fueron puestos a disposición del Ministerio Público.
Curiosamente, no hubo detenidos en ninguna de las cuatro revisiones, como si los responsables se hubieran esfumado más rápido que el combustible en un tanque agujereado. Participaron la Agencia de Investigación Criminal de la FGR, el Ejército, la Guardia Nacional y fuerzas estatales, mostrando músculo en imágenes compartidas de las unidades incautadas y agentes en acción.
Esto no es nuevo en Veracruz: el 19 y 20 de enero, la FGR también aseguró miles de litros de huachicol en Coatzacoalcos, con 29 mil litros solo en una operación, y tampoco hubo arrestos. ¿Será Minatitlán el nuevo Disneylandia del combustible robado o lograrán las autoridades cerrar esta fuga interminable? El Ministerio Público tiene un caso más caliente que un motor sobrecargado.


