¡Dinero que va y viene como en un truco de magia! Un residente de California, Yan Lin, de 41 años, fue acusado el 8 de enero por la Oficina de Asuntos Públicos de EE. UU. de lavar decenas de millones de dólares para narcotraficantes mexicanos a través de una red china. Presentado en Cincinnati, Lin enfrenta cargos de conspiración y encubrimiento de lavado de dinero, con una posible condena de 20 años si lo declaran culpable.
Según las autoridades, entre marzo de 2022 y octubre de 2024, Lin fue contratado por narcos mexicanos para repatriar ganancias del fentanilo, cocaína y metanfetamina vendidos en ciudades estadounidenses. Su modus operandi era tan elaborado como un guion de Hollywood: organizaba entregas de efectivo a terceros, quienes compraban dispositivos electrónicos. Los narcos confirmaban la recepción del dinero y recibían su pago en México, menos una jugosa comisión para Lin. Un libro de contabilidad incompleto recuperado por las autoridades estima que manejó unos 27 millones de dólares en efectivo.
Lin usaba la “transacción espejo”, un truco financiero que, según el Centro Anti Lavado de Dinero (AMLC), crea la ilusión de dos partes independientes comprando y vendiendo la misma cantidad de instrumentos financieros en monedas diferentes, casi simultáneamente. Este esquema, común en circuitos informales de intercambio de pesos, involucra movimientos equivalentes pero separados, a menudo sin conexión previa entre los participantes, como detalla la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) de EE. UU.
Aunque no se revelaron los nombres de los criminales mexicanos ligados a Lin, el caso recuerda a otro reciente en el Distrito Este de Nueva York, donde Alain Bibliowicz Mitrani, de Florida, fue hallado culpable de cargos similares, vinculado al Cártel de Sinaloa. ¿Será que el dinero sucio siempre encuentra un buen detergente? Por ahora, Yan Lin tiene un futuro más incierto que una moneda al aire.


