¡Agárrense, que Zapopan parece set de una película de acción! Este martes 27 de enero, una balacera en las avenidas Guadalupe y Clouthier, en la colonia Jardines del Tepeyac, dejó un saldo preliminar de cinco personas heridas y una fallecida. Todo pasó afuera de una tintorería, donde una camioneta, presuntamente blindada, fue acribillada como si fuera piñata en fiesta.
El vehículo se quedó en el lugar, luciendo al menos cinco agujeros en el parabrisas, como si hubiera pasado por un campo de tiro. Según reportes, dos escoltas y otra persona resultaron heridos en el sitio del ataque. Pero la cosa no paró ahí: cerca de las avenidas Patria y Colli hallaron a dos más lesionados, y otro herido apareció en la Cruz Verde Águilas. Trágicamente, uno de los de Patria y Colli no la libró y falleció tras llegar al hospital. Hasta ahora, ni una pista sobre quiénes son las víctimas.
La Policía Municipal de Zapopan llegó al lugar más rápido que un repartidor en hora pico, armando un cerco para las investigaciones. Mientras tanto, los presuntos responsables huyeron en una camioneta, como villanos de caricatura que siempre escapan al final del episodio. No es la primera vez que Zapopan vive un drama así. El 29 de diciembre pasado, un ataque contra un Lamborghini Urus naranja dejó tres muertos, incluyendo a Alberto “El Prieto” Prieto Valencia, su hija de 16 años y un escolta, más cuatro heridos. Aquella balacera, con más de 200 casquillos y ráfagas de 10 a 20 minutos, fue hasta grabada por los agresores.
El secretario Salvador Zamora apuntó entonces a posibles nexos con rifas colombianas, esos sorteos ilegales que mezclan fraude y extorsión. ¿Será este nuevo tiroteo otro capítulo de esa saga? Jalisco sigue en vilo, esperando que la paz no sea solo un sueño de Hollywood.


