¡Agárrense, que la diplomacia se pone intensa! Volodimir Zelenski, el presidente ucraniano, acaba de anunciar que en marzo se viene una cumbre en Abu Dabi con Estados Unidos y Rusia para intentar ponerle fin a la invasión rusa. Sí, en medio del desierto, donde el único hielo será el de los cócteles.
Zelenski ha estado chateando con los enviados de Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, tras un encuentro con Rustem Umerov y David Arajamia, pesos pesados de la defensa ucraniana. Según él, hay “mayor disposición” para este formato a tres bandas, que promete ser más complicado que armar un mueble de IKEA sin instrucciones. La idea es cerrar acuerdos de seguridad y preparar una reunión de líderes de alto nivel, porque, claro, con Rusia todo es tan personalista que parece un drama de telenovela. Zelenski agradeció a Trump por meterse de lleno en este lío, mientras Umerov también le tiró flores al magnate por su compromiso.
Por otro lado, ya terminaron otra ronda de charlas en Ginebra, con reuniones separadas y trilaterales junto a Suiza, que hizo de anfitrión neutral. Ahora, los equipos trabajan en los detalles de seguridad, economía y reconstrucción, porque apparently hay que reconstruir más que solo puentes. Umerov insiste en que la próxima reunión en Abu Dabi sea “sustancial”, no solo un café diplomático.
Así que, ¿lograrán la paz o será otro episodio de “Gran Hermano Internacional”? Con líderes mundiales en juego, esto podría ser más épico que un final de temporada. Solo falta el popcorn para ver si el desierto trae calma o más arena al conflicto.


