¡Tensión en el tablero de ajedrez geopolítico! Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania, denunció este jueves que Estados Unidos sigue apretando para que Kiev ceda territorios a Rusia y termine la guerra iniciada en 2022. Desde la Casa Blanca, Karoline Leavitt reveló que Donald Trump está “extremadamente frustrado” con ambas partes y ya no quiere charlas, sino acción para cerrar este conflicto de casi cuatro años.
En noviembre, EE. UU. propuso un plan de 28 puntos que Ucrania y sus aliados tildaron de prorruso. Esta semana, Kiev respondió con una contrapropuesta de 20 puntos, aún bajo llave. Pero Zelenski dejó claro que la postura gringa no ha cambiado mucho: quieren que Ucrania retire tropas de Donetsk, creando una “zona económica libre” desmilitarizada, mientras Rusia mantendría posiciones en el sur y abandonaría áreas del norte no reclamadas. Los puntos calientes son Donetsk y la central nuclear de Zaporiyia. Zelenski rechaza ceder terreno sin reciprocidad: “¿Por qué no se retira la otra parte igual?”.
El ucraniano insiste en que no tiene derecho “constitucional” ni “moral” para entregar territorio, y que la decisión final será del pueblo, vía elecciones o referéndum. Mientras Rusia, con ventaja militar, reivindica avances como la captura de Siversk en Donetsk —desmentida por Kiev—, la devastación y las muertes siguen. En paralelo, una doble explosión en Kiev, considerada un “atentado”, dejó un muerto y cuatro heridos.
Trump margina a Europa en las negociaciones, pero Ursula von der Leyen, tras una videoconferencia, dijo que la próxima semana será “decisiva” para una “paz justa”. Zelenski duda de las intenciones rusas: “Necesitan una pausa, pero no paran”. ¿Habrá acuerdo navideño o más guerra? Esto está más enredado que un nudo gordiano.


