
¡Se cuece algo gordo en Kiev! Volodímir Zelenski anunció que Ucrania está lista para trabajar con Estados Unidos en un plan para terminar la guerra con Rusia. Tras reunirse con el secretario del Ejército, Daniel Driscoll, el presidente ucraniano confirmó que ya tiene un borrador de 28 puntos y espera charlarlo pronto con Donald Trump. ¿Paz o pacto con trampa?
Zelenski insiste en una “paz digna” que respete la independencia y soberanía de Ucrania, pero el borrador parece más un menú a la carta para Moscú. Fuentes cercanas revelan que el plan pide reducir el ejército ucraniano a 600,000 efectivos, renunciar a armas de largo alcance y mantener a la OTAN fuera del país, con aviones europeos estacionados en Polonia. Lo más picante: reconocer el control ruso sobre Crimea y territorios ocupados en Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón, que Rusia reclama desde 2022 aunque no los domine del todo. Actualmente, controla un quinto de Ucrania.
A cambio, Ucrania recibiría garantías de seguridad occidentales y quizás una fuerza de paz europea. Pero Zelenski ha dicho mil veces que no aceptará perder territorio permanentemente, aunque admite que el campo de batalla podría forzar decisiones más amargas que un café sin azúcar. Mientras, Rusia celebra haber “liberado” Kupiansk, según el comandante Sergei Kuzovlev.
En Washington, la portavoz Karoline Leavitt confirmó el plan, elaborado por Steve Witkoff y Marco Rubio, y lo vendió como “beneficioso para ambas partes”. Sin embargo, Europa no se traga el cuento. Kaja Kallas, jefa de diplomacia de la UE, dijo que la paz no puede ser un diktat unilateral. ¿Será este plan un paso hacia el fin o solo un nuevo capítulo de drama geopolítico? ¡Que alguien traiga el guion!

