¡Sorpresa en el circo político gringo! Este jueves, la Cámara de Representantes de Estados Unidos le dio un inesperado golpe a la política migratoria de Donald Trump al aprobar, con 224 votos a favor y 204 en contra, una prórroga de tres años al Estatus de Protección Temporal (TPS) para 350,000 haitianos. Un grupito de republicanos se rebeló y se unió a los demócratas para darle este respiro a los migrantes.
El TPS, un salvavidas para quienes huyen de desastres naturales o conflictos en sus países, otorga permisos de trabajo y protección contra la deportación. Pero el Departamento de Seguridad Nacional había decidido cortar estas protecciones humanitarias, dejando a miles de haitianos en el limbo. Ahora, la ley pasa al Senado, controlado por republicanos, donde su futuro es más incierto que un pronóstico del tiempo en huracán.
Lo jugoso aquí es que diez republicanos y un independiente se cruzaron de bando, desafiando a la Casa Blanca. Esto ocurre mientras la Corte Suprema se prepara este mes para decidir si Trump puede revocar del todo estas protecciones. La votación muestra que no todos en su partido están dispuestos a seguirle el juego al magnate en su cruzada antiinmigrante.
¿Será este un cambio de rumbo o solo un tropiezo temporal para Trump? La batalla migratoria está más caliente que un debate en redes sociales. Mientras el Senado delibera, los haitianos en EE. UU. cruzan los dedos, esperando no ser el próximo trending topic de deportaciones. Esto tiene más drama que un reality show en prime time.



