Erendari Trujillo, abogada que representa a Casandra, madre de la joven María José que Miguel Cortés mató el 16 de abril de 2024 y ella sobrevivió, logró que el feminicida de Iztacalco fuera perfilado y relatara a detalle sus crímenes en los que confesó que serían más de 30 víctimas. Incluso estaba programada una excarcelación para que llevara a las autoridades donde las había enterrado, sin embargo esto no sucedió porque se suicidó el 13 de abril de 2025. Entre las víctimas identificadas están Amairany Robledo González desaparecida en 2012, Frida Sofía Lima Rivera desaparecida en 2015 cuyos restos fueron entregados a su familia en 2016, Wendolyn Belen Espino Ibarra, María José Castillo asesinada en su apartamento, Casandra madre de María José herida de gravedad, y varias más identificadas solo por iniciales.
«Él guardaba credenciales y pertenencias de sus víctimas, incluso varias fichas de búsqueda de varias chicas desaparecidas que no se les volvió a ver y que nunca volteó a ver la Fiscalía», dijo Erendari. La abogada explicó que como lo confirmaron los perfiladores, él como asesino serial no sentía empatía, imitaba las emociones y por eso era capaz de llorar para convencer y manipular con sus acciones. Detalló que como otros asesinos eligen a la víctima desde la vulnerabilidad: chicas alejadas de su familia, con diversos problemas económicos, físicos o con traumas de infancia para hacerlas sentir protegidas y depredarlas.
La abogada remarca que la totalidad de sus interacciones con el acusado y los resultados de su trabajo están grabados y documentados. Asegura que fue la última persona ajena a la FGR que tuvo contacto profesional con Miguel. Confía en que los insumos obtenidos estén hoy en manos de la Fiscalía para avanzar en resolución de múltiples carpetas de investigación vinculadas al caso que descubrirían hasta más de 30 víctimas. Ella cree posible que sí haya cometido tantos crímenes pero también considera que este tipo de asesinos seriales tienden a exagerar, sin embargo subraya que cada palabra y referencia debe ser investigada para revelar otras posibles víctimas.
La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas actúa como responsable subsidiaria de reparación del daño en el caso de María José luego de la muerte de Miguel Cortés Miranda en reclusión. Trujillo detalla que ante ausencia de sentencia condenatoria, su equipo solicita que la Comisión proporcione ayuda económica, acceso a programas sociales y otros apoyos para la familia mientras se resuelve reparación integral. La investigación no concluye tras su fallecimiento: Trujillo advierte que derivado de diligencias antes de su muerte, Miguel declaró que tenía información sobre más de treinta víctimas. «Él comentó que iba a dar nombres, ubicaciones, datos que ni siquiera se conocen, de otras víctimas que están en calidad de desaparecidas», señala la abogada a Infobae México. Aunque reconoce que asesinos seriales tienden a mentir y exagerar, sostiene que FGR y Fiscalía General de CDMX siguen analizando veracidad de estos datos manteniendo abiertas diversas líneas de investigación.
Porque al final, cuando un asesino serial confiesa más de 30 víctimas y se suicida antes de revelar dónde las enterró, las familias quedan con preguntas sin respuesta mientras las autoridades continúan investigando para darles al menos algo de verdad y justicia.



