El colectivo Causa en Común presentó el informe «Nombres sin cuerpo y cuerpos sin nombre: un acercamiento al drama de las desapariciones en México», denunciando que el número de personas desaparecidas creció dramáticamente y que las instituciones encargadas de buscar, investigar e identificar están completamente rebasadas. El informe señaló que se hicieron cambios legales pero no se reflejaron en más presupuesto ni en fortalecimiento real de instituciones. Acusó que el gobierno alteró cifras del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas luego de que en 2024 el registro llegó a su punto más alto con 12 mil 759 nuevos casos, sumando actualmente más de 130 mil personas desaparecidas.
La organización advirtió que solo existen 3 mil 869 carpetas de investigación, demostrando que las fiscalías no tienen capacidad para enfrentar la magnitud del problema. Agregó que la FGR no cumplió con generar registros forenses ni publicar un Programa Nacional de Exhumaciones ni Protocolo Homologado de Investigación, mientras los servicios forenses trabajan con poco personal y equipo. No hay registros oficiales sobre fosas clandestinas, restos exhumados ni datos confiables sobre centros forenses.
El informe resaltó la inoperancia y silencio de la Comisión Nacional de Búsqueda y la falta de acciones de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas. La CNDH se subordinó a las posturas del gobierno. La falta de apoyo oficial obligó a las familias a buscar a sus desaparecidos exponiéndose a riesgos: desde 2010, al menos 35 personas que buscaban a sus familiares fueron asesinadas y ocho más desaparecieron en esa labor.
Causa en Común propuso aumentar recursos, mejorar protocolos, transparentar registros y crear un Programa Nacional de Búsqueda con participación de familias y cumplimiento de recomendaciones internacionales. El Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU advirtió desde 2022 que México enfrenta crisis de desapariciones con impunidad y graves fallas institucionales. El pasado 2 de abril, el Comité señaló que hay indicios de desapariciones sistemáticas que pueden ser crímenes de lesa humanidad y anunció que llevará el caso ante la Asamblea General de la ONU. Porque al final, cuando el gobierno presenta cifras ajustadas y las familias siguen encontrando fosas, queda claro quién está diciendo la verdad con palas en mano.



