¡Vaya culebrón internacional! Alexandre Ramagem, exjefe de inteligencia brasileña y diputado fugitivo, fue atrapado por agentes del ICE en Orlando, Florida, como si fuera un turista que se pasó de días en Disney. No lo pillaron por su condena de 16 años por intento de golpe de Estado en 2022 junto a Jair Bolsonaro, sino por un simple problemita migratorio. ¡Prioridades, amigos!
Resulta que Ramagem, quien huyó de Brasil tras ser sentenciado por el Tribunal Supremo Federal, anda buscando asilo político en EE. UU. mientras el gobierno brasileño pide su extradición más rápido que un delivery en hora pico. Este señor, acusado de organización criminal y de querer tumbar el Estado de derecho democrático para derrocar a Lula da Silva, tuvo el descaro de usar la agencia de inteligencia Abin como arma golpista. A finales de noviembre, soltó que se sentía “seguro” en suelo gringo y hasta mencionó un supuesto “consentimiento” de Donald Trump. ¿Visa dorada o pura fantasía?
No es el único prófugo del clan Bolsonaro en el radar: Carla Zambelli fue detenida en Roma y Eduardo Bolsonaro también anda en la mira por campañas contra jueces. La justicia brasileña no juega, pero Ramagem pensó que Orlando era el escondite perfecto. ¿Qué sigue? ¿Un reality show de prófugos internacionales?
Mientras tanto, Brasil insiste en traerlo de vuelta para que cumpla su pena. ¿Logrará Ramagem su sueño americano o terminará de vuelta en una celda con vista al Carnaval? Esto está más enredado que un chiste de mal gusto en una reunión familiar.


