La Fiscalía General de la República informó avances en el caso del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, sitio usado por el CJNG como campo de reclutamiento y adiestramiento que suena más a película distópica que a realidad mexicana. El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, quienes dieron visibilidad al lugar tras hallar prendas ignoradas meses antes por Guardia Nacional, respondió con mensaje reconociendo apertura de Ernestina Godoy pero pidiendo verdad sin omisiones ni edición estilo Netflix.
El colectivo acudió al rancho respetando protocolos y custodia, recibiendo información de especialistas que procesan indicios. En comunicado publicado en redes sociales calificaron la disposición de Godoy como «paso importante», aunque enfatizaron que el sitio no era espacio aislado sino centro de reclutamiento forzado y entrenamiento criminal. Básicamente, academia militar versión narco con plan de estudios que nadie pidió.
Guerreros Buscadores comprenden que no toda información puede compartirse mientras investigaciones continúan, pero exigen resultados claros, completos y sin omisiones. «Esto no termina con avances, termina con verdad, justicia y no repetición», declararon con tono que mezcla esperanza cautelosa y hartazgo acumulado de años buscando desaparecidos.
Ulises Lara López, vocero de FGR, confirmó que colectivos entraron el 10 de abril solo como observadores en áreas previamente procesadas, sin prospección de nuevos indicios. Las labores de investigación continúan desde que institución acudió al sitio. Mientras tanto, familias buscadoras mantienen presión para que verdad salga completa, sin filtros ni conveniencia política que históricamente caracteriza casos sensibles en México.



