La discusión sobre la seguridad del Tren Maya se reactivó luego de que la senadora del PAN, Mayuli Latifa Martínez Simón, advirtiera sobre posibles hundimientos en el Tramo 5 Sur que conecta Cancún, Playa del Carmen y Tulum. La legisladora planteó la necesidad de evaluar la operación en ese segmento como medida preventiva ante eventuales riesgos. Durante una conferencia, expresó preocupaciones sobre la infraestructura al considerar que el terreno podría no ser adecuado para soportar la carga del sistema ferroviario. En ese contexto, hizo llamado a revisar las condiciones del tramo y evitar escenarios que pudieran comprometer la seguridad de los usuarios. Sus declaraciones se suman a reportes recientes que apuntan a posibles irregularidades en la estructura particularmente en zonas elevadas del trayecto.
Especialistas han señalado que el Tramo 5 atraviesa suelo kárstico característico de la región, compuesto por roca caliza con alta porosidad y presencia de cavernas y ríos subterráneos. Entre los aspectos técnicos mencionados en reportes y monitoreos se encuentran fracturas en vigas de concreto de viaductos elevados, erosión en pilares y cimentaciones, deformaciones en estructuras de soporte y filtración de agua que afecta estabilidad del terreno. Estas condiciones forman parte del análisis sobre la viabilidad estructural del proyecto en esa zona. Las alertas también han sido documentadas por especialistas y organizaciones civiles. El ingeniero Wilberth Esquivel ha difundido material sobre trabajos de reforzamiento en la zona mientras que colectivos ambientalistas han señalado cambios en el subsuelo y en la estabilidad de la infraestructura.
El debate ocurre en contexto donde el proyecto ha registrado incidentes operativos en años recientes incluyendo descarrilamiento en 2025 en el tramo de Izamal. Estos antecedentes han sido retomados por actores políticos y especialistas al discutir las condiciones actuales del sistema. Asimismo se ha señalado que algunos ajustes en el diseño como construcción de viaductos elevados se implementaron durante la ejecución del proyecto. Ante las denuncias, Claudia Sheinbaum informó que se llevará a cabo revisión técnica del tramo en coordinación con autoridades del sector infraestructura. Hasta el momento, la operación del Tren Maya continúa mientras se desarrollan los análisis correspondientes. El gobierno ha señalado la importancia de verificar la información y garantizar seguridad del sistema.
El Tramo 5 se ubica en región con alta sensibilidad ambiental donde se encuentra el sistema de cuevas Sac Actún. Organizaciones han advertido sobre posibles afectaciones al ecosistema derivadas de construcción y operación del proyecto. Entre los puntos señalados se encuentran la interacción de la infraestructura con ríos subterráneos y necesidad de mantener medidas de protección ambiental en la zona. La senadora Martínez Simón anunció que impulsará exhorto para solicitar a autoridades federales suspensión temporal de operaciones del Tramo 5 Sur, inspección técnica independiente y medidas de mitigación ambiental y estructural.
Porque al final, cuando construyes sobre suelo lleno de cenotes y ríos subterráneos mientras aparecen fracturas en vigas y el gobierno responde que va a revisar pero sin detener la operación, queda claro que verificar primero y construir después nunca fue la prioridad de esta obra faraónica.



