¡Trump se mete en un ring sagrado! Este jueves, el presidente de Estados Unidos aseguró que “tiene que hacer lo correcto” y que “no tiene nada en contra del papa” León XIV, en plena crisis por sus posturas sobre Irán. “Puedo estar en desacuerdo con el papa, tengo derecho a estarlo”, dijo a la prensa, defendiendo su línea dura. Según Trump, si Irán logra tener un arma nuclear, “Oriente Próximo quedaría devastado y el mundo entero estaría en peligro”.
El cruce de declaraciones se calienta tras las palabras del Pontífice desde Camerún, donde advirtió a los fieles que algunos “doblegan” el nombre de Dios a intereses militares, económicos y políticos, arrastrando lo santo a lo “más sucio y tenebroso”. Aunque no mencionó a Trump directamente, el mensaje parece un dardo bien apuntado. El magnate, no contento con quedarse callado, ya había calificado al papa de “débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior”, exigiendo que alguien le recuerde que Irán “ha matado a al menos 42,000 manifestantes inocentes”, una cifra sin confirmar por ninguna autoridad u organización.
Para rematar, Trump tiró de su artillería digital, compartiendo en redes dos imágenes generadas por IA: una donde aparece como Cristo curando a un enfermo y otra siendo abrazado por Jesús. ¿Propaganda divina o mal gusto épico? Esto tiene más drama que un culebrón vaticano. Mientras el mundo observa, la tensión entre la Casa Blanca y el Vaticano sube más rápido que un meme viral. ¿Habrá reconciliación o más publicaciones celestiales? Esto está más picante que un debate teológico en Twitter.



