Rogelio Portillo Jaramillo, coordinador de Secretaría de Bienestar en Huetamo, Michoacán, fue reportado como desaparecido por familiares luego de ser visto por última vez el pasado 28 de marzo, caso tan preocupante como complicado considerando historial del funcionario con autoridades estadounidenses. Reportes extraoficiales señalan que funcionario pudo ser víctima de secuestro, sin embargo, autoridades estatales detallaron que hasta momento cuentan con investigación por desaparición sin confirmar móvil criminal específico.
La Fiscalía de Michoacán emitió ficha de búsqueda para dar con paradero del también excandidato para alcaldía de Huetamo por Morena, cuya desaparición fue denunciada el 29 de marzo. De acuerdo con ficha de búsqueda, Portillo Jaramillo tiene 47 años de edad, es de complexión mediana, tez morena clara y tiene altura de 1.68 metros con cicatriz en una de clavículas como seña particular. El último día que fue visto llevaba puesta camisa color blanco con rayas en color negro, pantalón de mezclilla color azul oscuro y zapatos de vestir color café, desapareciendo alrededor de 17:40 horas del 28 de marzo en municipio de Huetamo.
La Administración para Control de Drogas (DEA) boletinó en 2021 a Rogelio Portillo Jaramillo como fugitivo acusado de conspiración para distribuir narcóticos en EEUU, revelación que añade capa adicional de complejidad a desaparición actual. Ese mismo año también participó como candidato de Morena a alcaldía de Huetamo pero perdió elección frente a Pablo Varona Estrada del PRD quien se reeligió en 2024, carrera política simultánea a búsqueda internacional por cargos de narcotráfico que suena tan contradictoria como surreal.
La ficha contaba con rostro del funcionario pero afirmaba que tenía como última residencia Houston, Texas, señalando que debía considerado como peligroso y armado, descripción tan alarmante que hace preguntarse cómo logró ocupar cargo público en gobierno mexicano. En ese entonces, titular de Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, Israel Patrón Reyes, comentó que datos sobre Portillo Jaramillo tenían «similitudes en características en cuanto a origen, edad y rasgos físicos» con entonces candidato, eufemismo diplomático para admitir que probablemente era misma persona sin confirmar oficialmente.
Además, informó que se estaba verificando información con Embajada Norteamericana para determinar si se trataba de misma persona, proceso de verificación que aparentemente nunca concluyó o fue ignorado convenientemente. Portillo Jaramillo también dijo durante acto de campaña «Dicen que me busca DEA. No sé cómo no me han encontrado, si mi teléfono es público», comentario tan descarado que suena a burla abierta hacia autoridades estadounidenses o confianza absoluta en impunidad territorial mexicana.
Infobae México realizó búsqueda en portal de DEA para localizar ficha activa en contra del funcionario michoacano pero actualmente ya no aparece ningún fugitivo con mismo nombre o fotografía, desaparición digital tan misteriosa como conveniente que sugiere que caso fue cerrado, archivado o negociado en privado. Rogelio Portillo Jaramillo es hijo de Edilberto Portillo Mendoza, fundador y propietario del grupo musical «Beto y sus Canarios», conexión familiar que añade elemento de narcocultura regional a historia. Su padre sobrevivió a atentado armado en Morelia en año 2023, antecedente violento que sugiere que familia enfrenta amenazas constantes.
La agencia Quadratín reportó mañana de este miércoles que camioneta de Rogelio Portillo Jaramillo fue localizada en Tiquicheo presuntamente calcinada, sin embargo, autoridades aún no lo confirman, hallazgo tan ominoso que sugiere desenlace violento probable. Básicamente, coordinador de Bienestar en Michoacán desapareció el 28 de marzo siendo mismo funcionario que DEA boletinó en 2021 como fugitivo acusado de narcotráfico pero quien logró ocupar cargo público y competir electoralmente con Morena, contradicción institucional tan absurda que refleja normalización de vínculos entre política, narco y gobierno en regiones controladas por crimen organizado donde desapariciones violentas son moneda corriente y cargos públicos no requieren verificación de antecedentes internacionales.



