¡Irán entra al ring diplomático con puño en alto! Este miércoles, Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, proclamó que el posible alto el fuego en Líbano será “fruto de la resistencia y lucha inquebrantable” de Hezbolá y la unidad del “eje de la resistencia”, esa alianza que une a Irán con sus grupos afines en Oriente Próximo. De paso, le mandó un recadito a Estados Unidos: abandonen su “errática” postura de “Israel primero”.
En un mensaje en redes sociales, Qalibaf celebró las conversaciones entre Líbano e Israel, retomadas tras un acuerdo el martes en Washington para frenar los choques entre el ejército israelí y Hezbolá, que se reactivaron el 2 de marzo. Insistió en que Irán y la Resistencia son “una sola alma”, tanto en guerra como en tregua. Suena más a discurso de película épica que a política, pero el mensaje cala hondo en su audiencia.
Sin embargo, no todo es paz y amor. El mismo día, Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, ordenó reforzar la “zona de seguridad” en el sur de Líbano y afirmó que sus fuerzas están “a punto” de tomar Bint Jbeil, a solo tres kilómetros de la Línea Azul, la frontera marcada por la ONU en 2000. Esto, pese a que Beirut había pedido diálogos mucho antes y Netanyahu finalmente aceptó negociar el jueves pasado.
¿Alto el fuego o alto el drama? Mientras Irán alaba a Hezbolá como héroes de cómic, Israel sigue moviendo fichas militares. Esto tiene más tensión que un reality de eliminación. ¿Habrá tregua o solo más rounds en este combate interminable?



