Ante la especulación de posible aumento en el precio de la tortilla el cual podría alcanzar entre 30 y 32 pesos por kilo, Jorge Álvarez Máynez, dirigente de Movimiento Ciudadano, aseguró que su partido dirigió escrito a Claudia Sheinbaum y distintas dependencias ante la decisión que podría afectar a miles de mexicanos: «Este golpe impactaría directamente la economía de las familias mexicanas, especialmente de las de menores ingresos, al tratarse de un alimento básico y central en la dieta nacional.» Reiteró que es obligación del Estado proteger «el derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad», situación que orilla a no tratar el precio de la tortilla como comportamiento más del mercado.
El emecista compartió cinco acciones que exigen al gobierno federal: evitar aumento injustificado, garantizar abasto suficiente de maíz, implementar programa emergente de subsidio, fortalecer producción nacional e impulsar programa nacional de vigilancia y control de precios. El pasado 14 de abril, el Consejo Nacional de la Tortilla dio a conocer que el precio de este producto podría incrementarse entre 2 y 4 pesos a nivel nacional. El presidente de la asociación, Homero López, aseguró que hace algunos meses se levantaron de la mesa de negociaciones con Sader.
Tras este anuncio, Agricultura y Profeco negaron que hubiese aumento en el costo del maíz que justifique el aumento del producto básico: «El Gobierno de México hace un llamado enérgico a evitar incrementos injustificados en el precio de la tortilla en perjuicio de la población, al considerar que se trata de uno de los alimentos fundamentales en la dieta nacional.» Detalló que el compromiso principal de las asociaciones nacionales de la industria de la masa y la tortilla, junto a grandes empresas harineras, consiste en sostener precios estables y procurar disminuciones graduales según evolución del mercado. La adhesión de estos actores al Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla representa acción coordinada para garantizar que variaciones en los costos sigan criterios de estabilidad y responsabilidad sectorial.
La CANAMI y UNIMT aseguraron que no hay fundamento técnico ni económico para aumentar el precio al tiempo que reafirmaron su compromiso con producción y distribución eficientes que contribuyan a la estabilidad del costo. Porque al final, cuando amenaza el aumento de la tortilla en México, todos reaccionan rápido: desde MC exigiendo medidas hasta el gobierno negando justificación técnica, porque tocar el precio del alimento más sagrado de la dieta nacional es declarar la guerra al bolsillo y al estómago de millones de mexicanos.



