La resolución de Suprema Corte de Justicia de la Nación obliga al padre biológico a cubrir pensión alimenticia a sus hijos aunque haya sido otra persona quien los registrara legalmente, sentencia tan necesaria como tardía en país donde evasión paterna es deporte nacional practicado con entusiasmo olímpico. El criterio establece que derecho a recibir alimentos desde nacimiento es imprescriptible y surge del vínculo biológico sin que lo sustituya apoyo de terceros, básicamente diciéndole a padres irresponsables que no pueden esconderse detrás de abuelo generoso que registró niño.
La ministra Sara Irene Herrerías Guerra sostiene que obligación permanece incluso si menor ya fue registrado por familiar como abuelo, y que alimentos retroactivos deben considerarse derecho humano básico, concepto revolucionario que reconoce que criar hijos cuesta dinero independientemente de quién firmó acta de nacimiento. La SCJN indica que resolución puede aplicarse a casos donde existan dobles registros o disputas por paternidad legal, advirtiendo que pago de alimentos atrasados no desaparece por «realidad social o voluntad de terceros», lenguaje legal elegante para decir que machismo estructural ya no es excusa aceptable.
El fallo subraya que derecho a alimentos no prescribe y es exigible en cualquier momento por parte de menores. Por su parte, Ministra Sara Irene Herrerías Guerra afirmó: «Apoyo de otras personas no elimina responsabilidad del padre biológico», declaración tan obvia que duele tener que explicarla en tribunal supremo pero refleja normalización cultural de irresponsabilidad paterna. El criterio de Corte recalca que Estado debe garantizar a niñas, niños y adolescentes acceso a este derecho incluso si existen antecedentes de doble registro o pluralidad de paternidades.
Además, ministra Lenia Batres Guadarrama puntualizó que decisión responde a contextos arraigados de machismo y evasión de responsabilidades paternas en México, básicamente admitiendo que resolución era necesaria porque país enfrenta epidemia de padres fantasma que desaparecen después de embarazo como Houdini irresponsable. La sentencia de Corte reconoce que «obligación alimentaria no se extingue aunque persona distinta haya registrado al menor», cerrando laguna legal que permitía a padres biológicos evadir responsabilidad económica mientras abuelos maternos cargaban peso financiero.
El presidente de Primera Sala, Hugo Aguilar Ortiz, pidió a Corte fortalecer enfoque para considerar realidad social y casos de pluriparentalidad donde existen más de dos figuras paternas reconocidas legalmente, complejidad moderna que tribunales deben abordar sin olvidar que obligación básica sigue siendo alimentar hijos biológicos. El fallo advierte que pueden surgir conflictos por dobles registros pero aclara que obligación alimentaria corresponde «a quien resulte ser padre biológico, sin perjuicio de otras responsabilidades legales».
La resolución establece precedente para tribunales familiares en México y puede influir en revisión de expedientes donde reconocimiento legal y biológico no coinciden. Corte deja claro que alimentos retroactivos son exigibles aun si menor recibió apoyo previo de otros familiares, sentencia que potencialmente abre puerta a miles de casos retroactivos donde madres pueden finalmente cobrar pensiones atrasadas.
El Sistema para Desarrollo Integral de la Familia administra Registro Nacional de Deudores Alimentarios desde 2023, encargándose de registrar individuos catalogados como deudores alimentarios en todo país. Según datos actualizados a marzo de presente año, hay 6 mil 318 casos de deudores activos derivando en afectaciones severas para menores de edad que requieren estos fondos, cifra tan alarmante que sugiere que registro apenas rasca superficie de problema nacional donde miles más evaden responsabilidad sin consecuencias.
Básicamente, Suprema Corte cerró escapatoria legal favorita de padres irresponsables que pensaban que registrar hijos bajo nombre de abuelo o tío los liberaba de obligación económica. Ahora tendrán que pagar pensión retroactiva aunque otra persona haya firmado acta de nacimiento, justicia tardía pero bienvenida para madres que han cargado peso financiero solas mientras padres biológicos se hacen invisibles.



