Adrián Rubalcava, director del Metro CDMX, anunció este lunes que tras horas de charla intensa con el sindicato logró frenar los paros escalonados que tenían a la ciudad en vilo. Por órdenes de Clara Brugada, jefa de Gobierno, se alcanzaron acuerdos para mejorar el mantenimiento y las condiciones laborales. Básicamente, evitaron que el caos se convirtiera en apocalipsis urbano.
El sindicato amenazaba con paralizar líneas poco a poco, tipo goteo tortuoso, pero la negociación salvó el día. Rubalcava prometió reforzar instalaciones fijas y material rodante, esos vagones que crujen como abuela levantándose del sillón. Fernando Espino Arévalo, líder sindical, aplaudió la disposición al diálogo de Brugada, destacando que la «doctora» escuchó a la base trabajadora. Nada como un buen título académico para abrir puertas de negociación.
Desde el martes 14 de abril, el Metro operará con normalidad total, despejando la incertidumbre de millones que ya veían su commute convertido en maratón. El acuerdo promete trabajo en equipo, coordinación constante y estándares de seguridad dignos de mención. Rubalcava enfatizó el compromiso con la seguridad operativa, porque nada grita «prioridad» como evitar un paro masivo a último minuto.
El director cerró con elogios a los trabajadores, esa gente que mantiene la movilidad capitalina funcionando contra viento, marea y presupuestos ajustados. La ciudad respira aliviada, el sindicato se siente escuchado y Clara Brugada suma puntos en gestión de crisis. Mientras tanto, los usuarios cruzan dedos para que el mantenimiento prometido llegue antes que el próximo paro.



